¿Qué tienen en común Julio César, Leonardo Da Vinci, Bill Gates, Nicole
Kidman, John F. Kennedy, Charly García, Jimi Hendrix y Charles Chaplin? Todos
ellos son, o fueron, zurdos.
Antiguamente mal vistos y obligados a
escribir con la mano derecha, en la actualidad los zurdos están rodeados por un
halo de misterio, alimentado por los mitos sobre su inteligencia y sensibilidad.
Sin embargo, para ellos todavía persisten algunas complicaciones. Tareas
tan comunes como utilizar un abrelatas, abotonarse una camisa o manipular
ciertas herramientas son, para los zurdos, incomodidades cotidianas a las que
deben acostumbrarse.
"Son detalles menores pero que hacés diariamente.
Cuando me visto, todo está a la inversa de mi comodidad: la camisa, el pantalón,
los bolsillos internos de los trajes", cuenta Fernando Capdepont, de 31 años. Y
continúa: "Cuando voy a comprarme zapatos, siempre me traen el derecho para que
me pruebe, pero yo instintivamente me saco el izquierdo".
Capdepont, que
trabaja en el campo, sostiene que en el área agropecuaria las complicaciones se
incrementan porque la mayoría de las herramientas están hechas para diestros.
"Si sos zurdo, la espada de la motosierra te queda muy cerca del cuerpo y es
riesgosa. Y con los rifles tenés que hacer un pedido especial porque la
producción es menor", agrega.
Flavio Botala coincide en las
incomodidades diarias que enfrentan los zurdos y menciona otras. "Los molinetes
en las estaciones y las tijeras", señala el hombre, que trabaja en la
construcción.
Botala comenta que su oficio nunca le provocó graves
accidentes, pero sí eternas molestias. Hace un tiempo, tuvo su revancha:
"Construí un barco y puse todo como lo uso yo, desde la canilla de agua fría del
lado izquierdo hasta las puertas que abren al revés", cuenta, entre risas.
Las manos atadas
Este hombre de la construcción, de 40
años, dice ser parte de las últimas camadas a los que "ataron de manos" en los
colegios.
Es que, hasta hace varios años, los alumnos que tenían la
facilidad para escribir con la mano izquierda eran forzados a utilizar la
derecha.
Esta es una de las razones por las que Marta Cabrera, de 62
años, odiaba ir a la escuela. Todos los días, después de clases, la obligaban a
quedarse en una sala, durante media hora, con la mano izquierda atada y
escribiendo con la derecha. "Hasta sexto grado fue un suplicio", recuerda.
Las burlas de sus compañeros también eran usuales. "Los chicos me
cargaban. Yo pensaba que hacía algo mal. Hasta aprendí a comer con la derecha
porque en los restaurantes la gente me miraba", recuerda Cabrera.
Sobre
las incomodidades cotidianas, emumera: los pupitres en las aulas, que tienen el
apoyo para diestros; las sartenes con pico vertedor; el abrelatas; el mouse de
las computadoras.
Explicaciones médicas
Según el director
del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y del Instituto de Neurociencias
Fundación Favaloro, Facundo Manes, una de las teorías postula la posibilidad de
que los chicos sean zurdos por factores genéticos. "Si ambos padres son zurdos,
las posibilidades de que el hijo también lo sea incrementan", explica el
director.
Manes observa que las diferencias entre zurdos y diestros
radican en cómo se organiza y procesa el cerebro. "Cada hemisferio controla el
cuerpo en forma cruzada. En los zurdos, el hemisferio derecho domina y el
hemicuerpo -mitad lateral del cuerpo humano- preferido es el izquierdo",
expresa.
La jefa del Area de Trastornos del Lenguaje y Dislexia del
Ineco, Macarena Martínez Cuitiño, confirma que antes a los zurdos se los
intentaba modificar. Hoy ya no, pero se enfrentan a otras dificultades. "Cuando
se les enseñan a escribir, el trazo parte arbitrariamente desde un punto, y por
eso hacen algunas letras o números invertidos", aclara.
Según Martínez
Cuitiño, actualmente el zurdo no está mal visto e incluso existe la creencia de
que es más inteligente, aunque la teoría todavía no está avalada por la ciencia.
Aún así, aclara: "Los zurdos tienen mayor capacidad creativa".
El
hemisferio derecho -dominante en los zurdos- es el que controla las habilidades
espaciales, visuales y artísticas, la creatividad y las emociones. Al hemisferio
izquierdo -dominante en diestros- se le atribuyen el lenguaje, la escritura, el
pensamiento analítico y la lógica.
Espacio propio
La
inquietud ante la limitación en el manejo de ciertos objetos fue el motor para
que, en agosto del año pasado, Néstor Maldonado creara "Tienda de zurdos", un
portal online que se dedica a la venta de objetos especiales para zurdos.
Tijeras, lapiceras -para no mancharse al pasar la mano-, reglas,
sacacorchos y abrelatas son algunos de los productos que se ofrecen para
facilitar la vida de los zurdos. "Vimos que en el Primer Mundo existía, así que
nos contactamos con fabricantes", explica Maldonado.
Hace unos años,
luego de ver un capítulo de Los Simpson -en el que Ned Flanders, el vecino zurdo
de Homero Simpson, intenta instalar un negocio para zurdos-, Claudio Segovia
decidió armar una página web con todo tipo de información sobre la zurdera.
Segovia, que trabaja en el área de sistemas, agrega: "Una constante
molestia son los locales de computación, en donde los mouse son sólo para
diestros. Si los querés dar vuelta, el cable no llega".
Se calcula que
en el mundo el diez por ciento de la población es zurda. Pero Segovia confía en
que ese número aumentará en el futuro: "Ahora que ya no nos prohiben, seremos
cada día más".
Por Nathalie Kantt
De la Redacción de LA NACION